Nuestro Desafío

A partir de este año se escribe una nueva historia y comienza un nuevo ciclo en el cual Dios está acelerando los tiempos y está apresurando su palabra para ponerla por obra. Cosas que no habíamos visto y no se habían hecho antes, están sucediendo en estos días.
Hoy estamos viviendo tiempos difíciles donde Dios quiere traer un despertar a nuestra generación. Los problemas y las necesidades que enfrentamos actualmente en nuestra sociedad tienen un fuerte impacto destructivo en la juventud que nos retan a cambiar y marcar la diferencia.
Cada vez más jóvenes destruyen sus vidas en las drogas buscando la mejor forma de divertirse y llenar un vacío en su interior. Jóvenes que mueren a causa de una enfermedad que se adquiere por un momento de placer, o que en su angustia y desesperación deciden quitarse la vida al no encontrar otra salida para escapar de sus problemas.
Tu eres la respuesta de Dios para este mundo. Nada va a cambiar si tu no haces que cambie y nada va a suceder si tu no haces que suceda. No podemos ignorar lo que esta sucediendo y no hacer nada ante la necesidad que el mundo nos presenta.
Escrito está que en los postreros días, Dios derramaría de su Espíritu sobre toda carne y los jóvenes tendrían visiones (Joel 2.28). Hoy es el tiempo del cumplimiento de esta promesa. Dios nos esta llamando a ser parte de una nueva generación que marcará con su visión y que impactará al mundo en el nombre de Jesús.
Hoy es tiempo de activarnos y llevar acabo la gran misión que Dios nos a encomendado: alcanzar al mundo y a nuestra generación. Este es nuestro tiempo. Todo lo que hagamos a partir de este momento marcará la historia.