¿Cómo Puedo Descubrir mis Dones?
Emmanuel Espinosa
Cuando tenia unos 13 años empecé a crecer... y mi nariz también. Pero a los 15 años mi estatura se detuvo ¡Pero mi nariz no! Se convirtió en un complejo muy fuerte, entonces, comencé a ver todo lo bueno que otros tenían y a hacer la lista mental de por que todos eran mejores que yo. Veía a todos más talentosos, con más facilidades, y estaba seguro que todos tenían mas suerte con las chicas que yo. Mi deducción era: "No hay nada interesante en mi que Dios pueda usar". Así que los comentarios de otra gente sumados a mis complejos me destrozaban. Hoy estoy más que seguro que no importa la opinión de la gente o cuantos complejos tienes. Dios va a cumplir su propósito en ti si empiezas a creer en Él. El Salmo 139 dice que Dios supervisó tu formación hasta el más mínimo detalle.
Mateo 25 habla de la parábola de los talentos y una de las enseñanzas de ese pasaje es que aunque tengas un solo talento debes usarlo. Cuando Dios tenía el molde de tu vida frente a Él y estaba poniendo el color de tus ojos, la forma de tu cara, el peso que ibas a tener... deposito en ti un gran potencial. Definitivamente dentro de cada uno de nosotros hay un gran potencial. Por ejemplo, a mí me encanta hacer música. Lo disfruto y lo se hacer. Desde muy chico tenía habilidad de aprender a tocar instrumentos. Aprendí a tocar la batería con los sartenes de mi mamá desde los tres años y aunque mi primer bajo eléctrico lo compre a los 21 años pude aprenderlo desde los 10 con una guitarra de palo. Claro que es la gracia de Dios y el potencial que Él puso en mi.
El potencial es como una semilla, que tiene que ser cultivada para que crezca y de su fruto. Con el tiempo he ido descubriendo otras semillas que tengo que cultivar para poder usarlas. Pero he hecho unos hoyos impresionantes buscando semillas de "administración y contabilidad" y nunca las he podido encontrar. Si alguien me pusiera a administrar un negocio los llevaría a la quiebra. Sencillamente porque no tengo ese don. No tengo esa habilidad. Y estoy tranquilo con eso porque se que no puedo ser un “todologo”. Hay cosas que sé hacer pero hay muchas otras que no. Eso es parte de lo impresionante del Cuerpo de Cristo.
"Emmanuel eso suena muy fácil pero, no sé de qué se trata la semilla que esta dentro de mí". Qué bueno que me dices eso porque por mucho tiempo yo me sentí igual. Pensaba que Dios se iba a aparecer en mi cuarto a decirme lo que debía hacer. Pero si Dios nos mostrara todo lo que va a hacer con nosotros nos quedaríamos con miedo, dudando y diciendo como dijo Moisés "manda a otro Señor, mira todas las fallas que tengo. Mira que narizón estoy.” Así que es normal y bueno el no saberlo todo, así nos hacemos más dependientes de Dios.
Entonces ¿Cómo encontrar lo que Dios puso? Empieza en donde estas y con lo que tienes. Deja de estar sentado diciendo "ojala pronto pueda hacer algo" y empieza a hacer algo ya. No te tienes que cambiar de ciudad o de iglesia. No te tienes que cambiar de peinado o hablar con el tono de Marcos Witt (algunos creen que haciendo eso ya tienen el ministerio de la música aunque canten horrible). No tienes que comprarte una guitarra nueva. Ni siquiera tienes que ser el popular de la iglesia o la escuela. Una semilla florece en donde esta plantada. Y por eso hay que hurgar la tierra.
Te aseguro que va a funcionar así: tu empiezas a hacer algo como ayudar en la escuela dominical, trabajar en una misión de la iglesia en la misma ciudad, ayudar a otros en la escuela, trabajar con niños o tocar en las reuniones menos populares (cuando siempre faltan músicos) y "de repente" Dios te va a empezar a dar más ideas para servir mejor. Ideas para lo que quieres estudiar en la universidad y lo que quieres hacer en la vida. ¿Por qué me atrevo a asegurarte eso? Porque Dios nos asegura que si eres fiel en lo poco el te va a poner sobre más.
Dios está expectante a que te muevas hacia lo que El tiene para ti y que empieces a cultivar esas semillas. La clave es empezar hoy con lo poco que tienes a la mano.